miércoles, 18 de mayo de 2011

Cap. XIV: Error número dos.

Martes al mediodía, Jeff me había dicho que iba a dar otra fiesta pero mas pequeña. Busqué entre mi ropa algo Casual y formal, que no fuera ni muy atrevido ni muy tapado; algo elegante. Un vestido negro de tiras muy finas, con un cinturón marrón y unos tacones marrones. Lo preparé todo y lo dejé al lado de la maleta.
Bajé al salón y ayudé a Jeff con los preparativos de esta noche, miradas cómplices, risas...todo es divertido con Jeff.
Se acercaba la hora de prepararse, el vestido me quedaba genial; me recogí el pelo en una coleta apretada y me maquillé.
La gente ya empezaba a llegar, salude a todos y me encontré de nuevo a Thomas con Lorenai, agité la mano con fuerza y me fui rápidamente de ahí.
Ya empezaba a notarse el ambiente de fiesta, todos bailaban, reían, se besaban...
Busqué a Jeff, estaba hablando con una chica muy guapa, estaban demasiado cariñosos. No quería aceptarlo pero me estaba poniendo celosa y furiosa. Subí a mi habitación. Empezamos mal. 
Yo nunca me pongo celosa, ¿qué me pasa?
Jeff
Después de hablar con Katylin fui a buscar a Cindy pero no estaba, ni rastro de ella. Estará en su habitación.
La encontré sentada en su cama.

-¡Eh! ¿Estás bien?
-¡Oh si claro, estoy de maravilla!-Dijo irónicamente.
-¿Qué he hecho mal esta vez?
-Nada...-Cindy se levantó y me miró.-Me voy.
Hizo ademán de irse pero le cogí del brazo y le besé con todas mis fuerzas. La apoyé en la pared y comencé a besarla por el cuello, nos miramos por un momento,dudando; y le desabroché el vestido, ella me quitó la camiseta y le desabroché el sujetador dejando al descubiertos sus pequeños pechos, la besé apasionadamente y la puse en la cama con cuidado. Un envoltorio roto que hacía esta noche más segura.
De repente, nuestros cuerpos desnudos entrelazándose, tocándose, hablándose...
En unos instantes estaba dentro de ella, la abrazaba con fuerza, un ligero grito salió de aquella boca. Placer, amor...

lunes, 29 de noviembre de 2010

Cap- XIII Ingorame.

Cindy
¿Por qué? Me dije al despertar. ¿Porqué estoy en casa de Jeff y no en mi querida casa? No tengo ganas de ir abajo y enfrentarme a las miraditas de Jeff ni de las miradas de los padres, me quiero ir. Hice un esfuerzo y bajé. Allí estaban los tres, hablando de vete a saber qué. Jeff  me mira y sonríe disimuladamente, le aparto la mirada y seguidamente saludo amablemente a los padres.
-Buenos días Cindy, ¿has dormido bien?-Me dijo John.
-Si, de maravilla gracias.
-¿Unas tortitas?-Ofreció Marie.
-Jaja, vale, ¿por qué no?
Me senté y miraba hacia Jeff, que a su vez "leía" el periódico.
Estuve buen rato mirándole y dándole vueltas a mis cosas.
-Aquí tienes-Marie puso el plato con tortitas delante mía.
-Muchas gracias.
Comí, y seguidamente salí afuera a tomar el aire, el día estaba nublado y parecía que iba a llover.
Me senté en un escalón y contemplé el paisaje. En esto oigo la puerta chirriar, era Jeff.
-¿No me vas a dirigir la palabra el resto de días?
-¿Por qué no?-Le dije un poco borde.
-Mira Cindy... -Suspira.-Lo siento.
-No en que pensabas Jeff..-Dije suavizando el diálogo.
-Ni yo, lo siento de veras.
-Bueno, ¿te parece si vamos al campo de trigo?-Propuso Jeff.
-Vale, subo a cambiarme.
Jeff
Cindy subió a cambiarse, yo ya estaba vestido solo tenía que coger mi cazadora de cuero negro. Me alegro que todo esté como siempre, quizá vaya muy muy rápido, así que mantendré las distancias.
No tuve que esperar mucho, Cindy baja, muy guapa como siempre, unos pitillos desgastados y unas converses blancas; su pelo revuelto y una ligera raya negra debajo de sus ojos almendrados.
-¿Vamos?
-Vamos.
Salimos de casa y nos adentramos en el bosque y un poco mas alante estaba el gigante campo de trigo.
-Te echo una carrera.-Dijo Cindy.
-Te voy a ganar- Bromeé.
Empezamos a correr atravesando el campo, hasta que Cindy se cayó. Me quedé un rato mirándola hasta que nos empezamos a reir a carcajadas.
-Eres una patosa.
-Jajajajajajajajajajajajaajaja, ¡qué dices!- Dijo con tono irónico.
La levanté y dos segundos despues empezó a llover muy muy fuerte. Los dos miramos hacia arriba, nos volvimos a mirar y sonreimos.
Cindy
En cero coma, nos empapamos de arriba a abajo. Yo empecé a correr y Jeff corría detrás de mi, por mala suerte me cogió y nos caimos a un charco de barro, no me lo podía creer, puse una cara de sorpresa y empecé a reir, Jeff también se unió a mí y se río.
Cuando conseguimos calmarnos Jeff me mira y me dice:
Jeff
-Sabes...tienes una sonrisa preciosa.
Cindy aparta la mirada con vergüenza y sonríe.
-Gracias-Contesa entrecortada.
Cindy se acerca a mi y me coge la mano, enlazando dedos con dedos; La eleva hacia arriba y hace ademán de besarme, se rie y se acerca un poco más, esta vez rozando labios. Nos besamos bajo la lluvia, cálidos besos, labios tiernos rozando por mi cuello...

martes, 20 de julio de 2010

Continuación cap. XII

Me soltó, me dejó...se fue. Me quedé quieta, sin saber que hacer. Subí a mi cuarto y me senté en la cama, pensando quién podría ser.
Ahora mismo me sentía como inútil, ya no tenía ganas de nada. Me cambié de ropa y bajé al salón; la gente bailaba al son de la música, mientras que otros nadaban en la piscina o comían.
Salí de la casa y fui al bosque de enfrente a evadirme.

Jeff

No encontraba a Cindy por ninguna parte, esto ya empezaba a preocuparme. Subí a su cuarto y nada, en el baño tampoco. Decidí salir afuera, alzé la cabeza y vi a lo lejos a Cindy caminando hacia el bosque.

Corrí hacia ella.

-¡Eh Cindy, espera!

Se volteó y miró hacia atrás.

-¿Qué haces aquí tu sola?

-Vengo a tomar un respiro, la fiesta está muy agobiante.

Comienza a chispear, luego se convierte en un gran diluvio.

-¿Te pasa algo Cindy? Sabes que puedes contar conmigo.

-No, Nada.

-Sé que te pasa algo, hasta que no me lo digas no volveremos a la casa.

-Bueno...antes en la fiesta, caminaba hacia la zona de la piscina y alguien me agarró por la cintura y comenzamos a bailar y seguidamente me besó. Ahora me siento inútil...

-¿Y como te besó? ¿Así?

Me acerqué a ella, rozamos nariz con nariz, luego labios con labios que se convirtió en un cálido beso. Le agarré la cintura y me la lleve hacia mi.

Me miró y me dijo:

Cindy

Le miré y le dije:

-Entonces eras tú...

Le miré y me fui corriendo hacia la casa.

No me lo podía creer.

FIN DEL CAPÍTULO :)


martes, 29 de junio de 2010

Capítulo XII: La fiesta.




Hoy es el gran día, me dije a mis adentros mientras me revolvía entre las sábanas. Tocaron a la puerta. Era Jeff.
-Buenos días, ¿vamos a desayunar?-Dijo con media cabeza asomada a la puerta.

-Vale, ahora bajo.-Contesté
La puerta se cerró lentamente. Seguidamente me vestí y baje corriendo por las escaleras.

-Buenos días Marie.-Le sonreí.

-Buenos días Cindy.-Me devolvió otra sonrisa.

-Buenos días John.-

-Buenos días Cindy.

Aquello parecía un intercambio de "buenos días".

El desayuno ya estaba servido, unas tostadas y un café con un poco de crema.

-Después de desayunar hay que preparar todo, ¿me ayudas?-Me preguntó Jeff.

-Si, claro.

-Vistámonos y pongámonos en marcha.-Ordenó.
Subí de nuevo a mi cuarto y me puse una ropa mas presentable. Al bajar vi a Jeff limpiando con desesperación, quería que todo estuviese perfecto; aunque eso sea un poco imposible, no me quiero imaginar que es lo que pasará después de la fiesta, mas de alguna cosa estará rota.

-¿Qué es lo que hago Jeff?
-Pues mira quiero que vayas decorando las escaleras y la piscina, cuando termines me avisas y te doy el visto bueno, ¡ah por cierto! las cosas para decorar están en aquella caja.

-No hay problema.

Comenzamos a trabajar como dos auténticos locos; claro que después de todo el trabajo la casa iba a quedar como una auténtica joya.

Flores, luces, velas, velas aromáticas... de todo, aunque yo opté por las luces en las escaleras y las velas en la piscina, le daba un toque "romántico". Coloqué también un cartel precioso que decía "Summer party" en la entrada y un par de globos por el salón.
-Ahora solo falta la música.-Pero yo me encargo ahora descansa tu.

-¿Seguro? Si quieres yo...

-En serio de verdad.

-Gracias entonces.

La hora de comer no se hizo espera. Comimos y nos fuimos a echarnos una siesta no my larga, como mínimo hasta las siete,espero que se haya notado la ironía.

Me acomodé en mi cama y cerré los ojos hasta quedar dormida...

Jeff

Pues todo el mundo se fue a dormir, todo el mundo menos yo, que no podía parar de darle vueltas a la fiesta de esta noche.

Pero...¡Espera un momento! ¡He invitado a Thomas! ¡Qué error más grande!

Ahora si que no me podré dormir. Será mejor que prepare las cosas. Coloqué el traje en una percha y lo colgué del armario.

Busqué los zapatos, aunque mejor playeras, unas playeras negras.

Todo iba a la perfección, de momento.
Las siete en punto

Cindy.

Ya era casi la hora, tenía un poco de nervios. Quería ir lo mas guapa que pudiera. Hoy si me importaba mi apariencia, acabo de recordar que había que llevar máscara. Saqué de mi maleta un vestido negro palabra de honor que se ajustaba a la cintura, me quedaba de maravilla. Y como no los zapatos negros a juego junto con la máscara.

¿Y para el pelo? ¡Fácil! Pelo suelto. Empecé a maquillarme. Un poco de sombra negra, rimel... Al final no quedé tan mal.


Ya eran las ocho, los invitados comenzaban a llegar. También venía Coraline con Kyle, Jennifer con Bob, ¡¿PETER CON LORENAI?! ¡No puede ser!

Salí pitando de la entrada y me fui corriendo hacia la zona de la piscina. No quería verle. De repente noto una mano fría sobre mi hombro.


-Hola Cindy.


-Hola Thomas.


Se dio media vuelta y se fue.


Me quedé algo confusa, pero enseguida me recompuse y fui a saludar a Coraline y a su novio.


-Hola Coral, ¡qué guapa estás!


-Hola Cindy, gracias tu también. ¡Ah por cierto! Este es Kyle.


Le di un beso seguido de un "Encantada"


-Bueno Coral os dejo ¿Vale?


-Vale ahora nos vemos.


Me perdí entre la gente, hablé, me reí, y conocí a gente nueva.


Jeff


La noche solo acababa de comenzar, todo rodaba sobre ruedas.

Cindy estaba guapísima con ese vestido, le favorecía. No lo se, pero tengo el presentimiento de que hoy pasaré algo especial con ella...

Le pedí al Dj que pinchara alguna música lenta, para que después se sirva la comida tranquilamente. Todos se pusieron la máscara incluso yo y comenzaron a bailar.

Empezó a sonar una bella música. Todo el mundo comenzó a bailar... menos Cindy, que estaba sentada en una silla sin nada que hacer.
Cindy

Ya era como el colmo. El Dj puso música lenta, ideal para las parejitas. Genial, ¿y ahora que hago? ¿Sonreir como si nada y pasar de largo? Si, haré eso.


Dicho y hecho, pero a mitad de camino alguien me cogio por el brazo y me agarró por la cintura. No le pude ver porque tenía un antifaz puesto. Comenzamos a bailar lentamente, me alzó la barbilla y me besó.

Lo raro esque me gustó, no me resistí, aquellos labios...

Capítulo XI: La llegada.






Ya habíamos llegado. Grande espaciosa, ideal para la fiesta. Nos bajamos del coche, Jeff parecía muy entusiasmado con la fiesta y con que yo me quedara una semana en la casa. Cogí mi maleta y me acerqué a la entrada.

-Muy bonita la casa Jeff.

-Si, mis padres la han comprado, ¿sabes? Hasta tiene piscina climatizada.

-Pues tuvo que costar muy cara...

-No te creas, mis padres negocian y todo ese rollo.

-Bueno, ¿entramos?

Jeff empujo la puerta y entramos a la casa. Era muy espaciosa, bien amueblada y con aire acondicionado; esencial en estos días de verano.

Subimos a nuestros cuartos y nos separamos. La habitación era preciosa y tenía una gran ventana donde podías ver caballos y árboles de todo tipo. Dejé mi maleta a un lado y bajé al salón. Allí estaban los padres de Jeff acostados en un confortable sillón viendo la tele, se les veía felices.

-He llamado a un par de amigos, están de camino hacia aquí, pasarán el día aquí.

-Guay. Mientras mas mejor.-Le contesté con una sonrisa.

-¿Vamos a la piscina?-Propuso Jeff.

-Vale.


Subí al cuarto, me puse un bikini nuevo que me había comprado hace un par de días, me miré al espejo, me sentía un poco insegura.

Bajé de nuevo al salón con destino a la piscina. Me senté en el bordillo, sin tiempo a reaccionar vi como Jeff me tiraba a la piscina, seguidamente el se tiró también. Empezamos a reir a carcajadas.
-Tenías que haber visto tu cara Cindy.-Dijo entre risas.
-Ja,ja,ja,...
Se acercaron tres chicos de mi edad, altos y fuertes, eran los amigos de Jeff.
-¡Hey Jeff!
-¡Qué hay chicos!
-¿Y tú quién eres? No me digas que..
-No, soy una amiga de Jeff, que mañana va a estar en la fiesta, soy Michelle.
-Yo Carlos, él Chuck y este David.
-Dejen las cosas por ahí y vengan a bañarse-Dijo Jeff.
-Yo salgo ya Jeff.
-No, no, tu te quedas aquí.
-No enserio...
Subí las escaleras pero el subió mas rápido por el bordillo y me tiró al agua. Tenía ganas de
molestar parece.
Nadé hasta el bordillo y apoye la cabeza en el suelo caliente, cerré los ojos y sentí que mis problemas se iban.
¡A comer! Interrumpió mi momento de "Relax"; era la madre de Jeff.
Intenté subir por el bordillo, pero no había manera.
-¿Te ayudo?-Y ofreció su mano.
-No hace falta, ya subo yo por las escaleras-Contesté enfadada.
-Como quieras-Se fue
En verdad le necesitaba pero ahora mismo no quería saber nada de él. Me sequé con la toalla y entré en el salón, estaban todos sentados en la mesa. Almorzamos. La comida estaba buenísima.
Terminamos todos y nos fuimos cada uno a un sitio diferente, yo me fui a mi cuarto, Jeff a la piscina con sus amigos y los padres otra vez al sillón.
Me acosté en la cama y pronto los ojos fueron cerrándose solos hasta quedarme dormida...
Jeff
Nada me había salido bien desde entonces, no pensé que iba a estar tan seca conmigo. Pienso que fastidio las cosas a menudo pero esta vez no he hecho nada malo.
Me acerqué a la puerta de su habitación que estaba abierta. Dormía. No quise molestar y me fui a abajo con mis amigos.
Mi madre me dijo que si quería hacer la fiesta que tenía que arreglarmelas yo solito, que ellos se encargarían del catering y de contratar al personal.
Necesitaba ayuda y mis amigos no estaban por la labor. Tuve que despertarla.
Me acerqué cuidadosamente y le susurre, seguidamente se despertó.
-Necesito tu ayuda. He de comprar todo para mañana, ¿me ayudarías?
-Emm.. si, si, claro.
-Me visto y bajo, ¿vale?-Dijo aun con el ceño fruncido.
-No hay problema.
Me fui al salón y esperé sentado en el sillón de piel negra que estaba junto a la chimenea.
Cindy
Me vestí a lo rápido y bajé. Jeff abrió la puerta y nos metimos en un Porsche negro. Lo puso en marcha y nos fuimos a un centro comercial no muy lejos de la casa. Aparcó en el parking y subimos hasta la última planta, donde había tiendas especializadas en preparativos de fiesta.
Entramos en la primera, había de todo, Jeff se volvió loco, que si esto, que si globos , que si juegos...
Salimos como con unas diez bolsas cada uno, las descargamos en el portabultos y subimos al coche para regresar a casa.
Las once y media, la casa estaba tranquila, solo se oía el sonido de los grillos. Me senté afuera y contemplé las estrellas.
Jeff se sentó al lado mio y me dio una Coca-cola.
-Oye, muchas gracias por acompañarme y ayudarme.
-No hay de que.
-Creo que me voy a la cama Jeff, que mañana hay que preparar todo.
-Si yo también me voy, te acompaño.
Subimos las escaleras lentas. No queríamos que se acabaran, necesitábamos vernos o decirnos alguna palabra.
-Buenas noches.
-Buenas noches.
Esas dos palabras me resultaron bonitas por muy simples que fueran...

lunes, 25 de enero de 2010

Capítulo X: Vacaciones de verano.


Miércoles a medio día, en el recreo un sol brillante ilumina la blanca piel de Jeff, a lo lejos lo puedo ver sentado en un banco rodeado por sus amigos. Mientras me comía el bocadillo, una chica se sentó al lado mío.

-Hola.-Dijo con una sonrisa en la cara.

-Hola.-Contesté extrañada.
-Soy Michelle, de la otra clase de primero de bachiller.
-¿Eres nueva verdad?

-Si, si vengo de Nueva Jersey.

-Encantada, me llamo Cindy.-Dije mientras sonreía.
-Llegas en la tercera evaluación, hoy terminamos las clases-Dije seria.

-Ya, pero las dos primeras las hice en Nueva Jersey, y mi expediente se transladó a aquí.
-Ahh, que bien.-Dije.
En esto suena el timbre.
-Qué pena, ya sonó el timbre.-Dijo Michelle un poco desilusionada.
-Tranquila, este será tu último recreo, a partir de hoy empiezan las vacaciones de verano.-Dije dando saltitos y sonriendo.
-Ja,ja,ja. Hablamos a la salida.-Dijo.

Nos separamos y cada una nos fuimos a nuestra clase. Al llegar me senté y abrí mi "libreta de aburrimiento" en ella tenía apuntado cienes y cienes de chorradas que Coraline y yo habíamos escrito. La profesora llegó y comenzó a explicar la lengua medieval.Tras finalizar las tres últimas horas todo el mundo comenzó por los pasillos a correr y a gritar, en esto que recogía mis cosas, Jeff se sentó al lado mío y comenzamos a charlar

-¿Que vas a hacer en verano?.-Preguntó.

-No sé, antes tenía planeado en ir de viaje con Thomas, pero...

-Ya, ya, no me sigas contando.

-Y tú, ¿que vas a hacer?-Dije mientras recogía.

-Iré a una casa rural que tienen mis padres comprada.-Dijo seguro.

-¡Qué bien, tu si que tienes todo planeado!-Dije alegre.

-¿Te quieres venir conmigo? Irán amigos míos.

-Suena bien, se lo tendré que preguntar a mi madre.
-Bueno, el autobús está aquí, adiós-Dije mientras movía la mano de un lado a otro.

-Adiós.


Mientras miraba por la ventana del autobús, me hundía en mis pensamientos. "Qué bien, ya tengo una semana de vacaciones planeada".

Antes de ir a casa tomé rumbo a casa de Coraline a contarle mis planes de verano, estaba ilusionadísima; no fue nada mas llegar y Coral ya me recibía con la puerta abierta y con una sonrisa de oreja a oreja.

-¡Hola! Tengo que contarte mogollones de cosas, ya tengo planes de verano.-Dije sonriendo.

-¿Si? ¡Yo también! Pasa y cuenta.

Entonces pasé a la casa, y nos sentamos en el salón hablando sobre planes y vacaciones.

-¡¡Me voy con Kyle a Londres dos semanas!!-Dijo alzando las manos al aire.

-¡¡Yo me voy a una casa rural con Jeff!!-Dije mientras imitaba los gestos de Coral.

-Cuanto me alegro Cindy, eres una chica muy, muy fuerte. Te admiro.-Comentó Coral.


-Aunque parezca una chica fuerte, no lo soy. Me ha costado mucho superar lo de Thomas -Dije un poco entristecida.

-¿Quieres beber algo? Coca-cola, Sweps, Seven-Up...

-Seven-up .-Supliqué sacando la lengua como si viniera del desierto.

-¡Marchando!

Mientras me servía en un vaso el refresco seguíamos hablando.

-¿Y tus padres Coral?

-Siguen trabajando, no vienen hasta dentro de dos horas, a si que tendré que pedir alguna

pizza. No te vayas, hazme compañía.


-Está bien, solo porque estas solita y me das pena, llamaré a mi madre.

-¿Diga?

-Mamá, ¿me puedo quedar a comer en casa de Coraline?

-Vale, pero no vuelvas tarde, que hay que hacer cosas en casa.

-¿Cosas? ¿A que te refieres?

-Ya te diré en casa, ahora no quiero estár media hora pegada en el teléfono hija

-Vaaale, bueno chao mami.- Dije con tono cariñoso y tierno.

-Adiós.

-¿De qué pedimos la pizza Coral?

-¿Peperonni, mozzarella, jamón y champiñones?-Propuso.

-Buena idea, no sabía que se te daba tan bien elegir ingredientes de pizza.-Bromeé.

-Ja,ja,ja que graciosa, sin mí no comerías las sabrosas pizzas elegidas por tu ¡Super-Amiga!

-Venga anda, "Super-Amiga" pide ya que si no nos van a dar las uvas.


Al cabo de media hora ¡LA PIZZA LLEGÓ! Su rico olor hacía que me abalanzara sobre ella.

Con la pizza entre las manos, Coral la colocó sobre la mesa y la abrió lentamente como si de un tesoro se tratase.
Partimos la pizza en varios trozos y comenzamos a comer. El silencio se apoderó de la casa.
En menos de media hora, la caja estaba vacia, solo habían restos de peperoni. Se hizo la hora de volver a casa, me despedí de Coraline y me fui.ç
Seguía pensando en las vacaciones que me esperaban...
FIN

sábado, 23 de enero de 2010

Capítulo IX: Encantada de conocerte.





De repente alguien me despertó. Era el chico nuevo de la clase de al lado, Jim o Jeff ... no me acuerdo. Tras quedarme un buen rato mirándole, él comenzó a hablar conmigo:


-¿Estás bien?- Dijo con voz preocupada.
-Si, si solo me duele la cabeza un poco- Dije dolorida.
-¿Te traigo una aspirina?.
-No te preocupes gracias.
-Por cierto, me llamo Jeff Stann, soy nuevo, estoy en frente de tu clase.
-Encantada de conocerte Jeff.
-Cuéntame Cindy, ¿qué te pasó?.
-¿A qué te refieres con lo de "que qué me pasó?
-Pues antes me asomé a la puerta y te vi llorando.
-Mm...se puede decir desamor, engaño, ruptura, tiempo...se puede llamar de muchas formas.
De repente se hizo silencio, bastante incómodo porque Jeff no paraba de mirarme, hasta que irrumpí el silencio y dije:

-¡Buuf, que tarde! será mejor que volvamos a clase!
-Si,si- Dijo con voz triste.
Entonces me dio la mano para que me levantase, y nos fuimos a clase.

Tras pasar las horas, ya se hizo las 2, hora de volver a casa y comer. Recogí mis cosas y salí hacia el autobús, cuando a punto estaba de subirme, Jeff vino corriendo hacia mi y me dijo:

-Oye esta tarde voy a la playa con unos amigos y amigas, ¿te quieres venir?
-Si, claro, ¿dónde nos vemos?.
-A las 4 en la calle Mean.
-Allí estaré.- Dije, contenta.

Cando llegué a mi casa , lo único que hice nada mas llegar fue almorzar,después subí a mi cuarto y empecé a preparar las cosas para la playa. Son casi las tres y media, es hora de que me vaya vistiendo( Bikini azul, falda corta vaquera , camiseta grande blanca y sandalias blancas). Cuatro menos cuarto, la hora de partir, cojo mi bolso y voy caminando hacia la calle Mean. Allí me encuentro a Jeff, a sus colegas y...¡A Sofía! ¡Que bien, alguien que por lo menos conozco!
Mientras caminábamos a la playa estuvimos charlando un rato:
-¡Qué bien que hayas venido!-Dijo Sofía.
-Si, la verdad no pensé que me iba a encontrar contigo, jaja.-Dije con una sonrisa.
-Ya, es que Jeff es amigo mío desde hace mucho porque nuestros padres trabajan juntos en un restaurante que está cerca de aqui.
-¡Qué casualidad, yo lo conocí hoy solo lo había visto merodear por los pasillos del instituto pero nunca había hablado con él!- Comenté.
-Oye venga coloquemos las toallas- Dijo Jeff.
Las colocamos y nos metimos todos en el agua, hicimos guerra de bolas de arena, nos revolcamos en la arena y nos volvimos al agua. Nos lo pasamos en grande. Tras pasar horas y horas en el agua, nos fuimos a la toalla a jugar a las cartas, después nos entró hambre y fuimos al restaurante de los padres de Jeff y Sofía. Comimos unos sándwiches vegetales, una coca-cola y unas papas fritas. Todos terminamos de comer y nos quedamos un rato hablando pero yo no hablé estaba cortada:
-Buff que lleno me quedé.-Dice un amigo de Jeff.
-¡Si! Estaba todo muy rico.-Dijo Sofía con la mano en la barriga.
-¿Te ha gustado la comida Cindy?-Preguntó Jeff.
-¿Eh? Si, si. Todo muy rico gracias.-Dije con una sonrisa en la cara.
-Volvamos a la playa.-Propuso Sofía.
-Si.-Dijimos al unísono.
Se había puesto un atardecer precioso. Me senté en la toalla y lo empecé a contemplar, todos se fueron a darse un chapuzón, menos yo y Jeff:
-¿No te bañas Cindy?
-No tengo ganas,¿y tú?.
-Yo tampoco, además vengo a hacerte compañía.-Dijo entre risas.
-¡GUERRA DE BOLAS DE ARENA!- Gritaron los amigos de Jeff.
Entonces Jeff y yo nos comenzamos a tirar muchas bolas hasta que los dos nos tropezamos y nos caímos, (yo encima de él). Mi nariz rozó con la suya y nos quedamos buen rato mirándonos. Enseguida me levanté y me quedé sonrojada durante un buen rato. Sin mediar palabra me fui a la orilla y me senté, después vino Jeff otra vez y comenzamos a hablar:
-¿Te has hecho daño?- Pregunto preocupado.
-No, no. Tranquilo.-Dije.
-Ya se han ido todos, solo estamos tu y yo.-Comentó Jeff.
-Será mejor que nos vayamos.-Propuse.
-¿Quieres irte ya?
-Si, tengo que hacer deberes y despues le dije a mi amiga que ibamos al Rock's Five.-Dije.
-Mmm, bueno otro día te invito al cine, ¿quieres?-Dijo con voz alegre.
-¡Claro!-Exclamé.
-Será mejor que recojamos Cindy.
-Si.
Recogimos y nos fuimos. Cuando llegué a mi casa, subí a mi cuarto y preparé las cosas para ducharme. Después de ducharme hice los deberes y cuando los terminé me puse a ver la televisión, al rato de estar viendo la tele me dormí.

sábado, 2 de enero de 2010

Capítulo VIII. Solo un susto





-Me ha dado negativo- Dije un poco desilusionada.
-¡Buff! ¡Qué alivio!-Dijo mi hermana.
-Si...
-¿Te pasa algo Cindy?
-Ahora mi relación con Thomas estará dudosa y extraña por lo del falso embarazo.
-Tranquila Cindy.
Mi hermana se fue de la habitación. Después de tanto lío, creo que he de descansar pensé. Entonces me di la vuelta y cerré los ojos. Me desperté sobre las siete y media y seguidamente cogí el móvil para salir con Thomas porque tenía que aclarar cosas. Tardó un poco en cogerlo pero contestó y dijo:

-¿Cindy?
-Hola Thomas.
-¿Para qué llamabas?
-Quiero hablar contigo.
-Vale,¿dónde quedamos?
-En el pequeño estanque que está detrás del parque a las ocho.
-Vale allí nos vemos, adiós.
-Adios.

Colgué el movil y me vestí (Unos vaqueros pitillos, una camiseta de cuello vuelto, una chaqueta negra de doble botonadura y unas playeritas blancas). Bajé al salón y le dije a mi madre que me marchaba. Al llegar al estanque no había nadie, solo yo y la luna reflejada en el agua, mientras contemplaba el agua, Thomas saludó:

-Hola Cindy.
-Hola Thomas.
-¿De que querías hablar?- Preguntó.
-De lo de ayer por la noche.- Dije seria.
-No tenía la intención de que pasara Cindy.
-Pero pasó, estaba preocupada porque era mi primera vez y fue inesperado, incluso hoy me hice el test del embarazo.
Thomas se quedó sorprendido y dijo:
-Y..y..y..y que te dio?-Dijo con dificultad.
-Negativo.
-Uff, que alivio.
-Me has hecho sufrir Thomas, he estado llorando por culpa tuya porque me dejé llevar.
-Yo no quería...
-Ni yo tampoco Thomas, será mejor que nos demos un tiempo.- Dije llorando.

Dejé plantado a Thomas en el estanque y me fui corriendo a casa de Coraline para buscar consuelo. Cuando llegué a la puerta, toqué y Coraline me abrió, en seguida me abalancé sobre sus brazos y Coraline no paraba de preguntarme: ¿Qué pasa? ¿Qué te pasa? y yo no paraba de llorar. Entonces subimos a su habitación y comenzamos a hablar:

-Cindy, ¿qué te pasa?
-Lo he dejado con Thomas.
-¿Y eso?
-Por lo de ayer.
-Lo siento mucho Cindy.
-No pasa nada.
-¿Pero lo han dejado para siempre?
-No, nos vamos a dar tiempo.
-Será lo mejor.
-Oye, cambiando de tema Coraline, ¿ya tienes novio no?
-Emmm...si te lo iba a ecir hoy mismo pero no te vi a la salida.
-Y...¿Quién es?
-Es Kyle de el otro curso de 2º de bachiller.
-Buena elección Cora, me has sorprendido. Ja,ja,ja.
-Ja,ja...Oye ya es tarde creo que tienes que irte a casa ¿No crees?
-Si, si. Por cierto Cora gracias por animarme.
-Para eso estan las amigas.

Entonces me fui a mi casa . Cuando llegué lo primero que hice fue dejar la chaqueta en el perchero y subí corriendo a mi cuarto para ponerme el pijama. Seguidamente me fui a la cama, tenía sueño y frustación.

SIGUENTE DÍA



Al despertar lo primero que vi fue al despertador dando botes sobre mi mesa de noche, "Maldito despertador" pensé. Aún dormida me tuve que vestir( Camiseta larga, falda, All star rosas y rebeca gris) y tambien peinarme "¡Qué suplicio!" pensé también. Luego bajé a desayunar (Tostadas con mantequilla y un calentito café con leche) y después cogí mi bolso y me fui al instituto. Mientras esperaba el autobús mi móvil sonó varias veces pero me negué a cogerlo porque era Thomas y sinceramente no tenía ganas de hablar con él. Tras haber llegado, lo primero que vi fue a Thomas hablando con sus amigos y riéndose. "Parece que ya se le pasó" pensé. Triste me fui a clase. Durante el cambio de clase de primera hora me dio por darme la vuelta y... ¿A que no saben lo que vi? A Thomas besándose con Lorenai.Los ojos se me inundaron de lágrimas y comencé a llorar mientras me dirigía al baño. "Le he perdido" pensé con tristeza y rabia. "No habrá nadie más como él". De repente comencé a encontrarme mal, me entraron mareos y la vista se me nublaba.Me desmayé.


AVANCE DEL SIGUIENTE CAPITULO:

¿CONOCERÁ CINDY OTRO AMOR? ¿O VOLVERÁ CON THOMAS?
PRONTO LO SABREMOS.... :)

Para surgerencias dejenlas en comentarios, pornto pondré encuestas, pero porfavor contestenlas, y otra cosilla mas, pondré una foto de tal y ocmo me imagino a Cyndy, a Thomas, a Coraline, al novio de ésta y a la hermana de Cindy. FELIZ 2010 (:

miércoles, 29 de julio de 2009

Capítulo VII ¿Síntomas?


Lunes, las dos de la madrugada, amanezco vomitando en el baño, y con mareos no se que me pasa estoy con mal cuerpo, pudo ser la cena de Thomas, me habrá sentado algo mal. No puedo olvidar lo de anoche, fue muy rápido, nos besamos, le quité la camiseta, el me la quitó a mi y después los pantalones (incluida la ropa interior) nos quedamos ante la luna llena y nuestra pasión. Nuestros cuerpos rozaban y a la vez tomas me acariciaba la cara y seguía hasta mi cintura; me acarició los senos delicadamente, y me besó apasionadamente y después ejem ... ya sabeis lo que pasó. Cuando desperté no podía creerme lo que había pasado, fue inesperado. Por suerte ya terminé de vomitar y me volví a acostar, ya no me podía dormir estaba preocupada. Cuando pude conciliar el sueño sonó el maldito despertador, mis ganas eran nulas, estaba cansada y enferma. Tenía hambre, bajé a la cocina y me tomé una pieza de fruta y un vaso de leche, a continuación subí a cambiarme
y salí de casa a esperar al autobús, por suerte no tardó mucho, me cansa estar de pie. Llegué al Instituto y lo primero que vi fue a Coraline besándose con un chico, ¡Qué fuerte,no me ha contado nada! Como no me quería entrometer seguí todo recto hasta encontrar la clase Plástica. Pasadas las seis horas subí al autobús, cuando de repente oí una voz que me decía:

-¡Coraline, espera!

Me di la vuelta, era Thomas:

-Sobre lo de ayer...
-Déjalo Thomas ya hablaremos cuando tengamos tiempo, ahora debo de subir al autobús.
-Vale...

Y con un simple gesto de mano nos despedimos.

Al llegar a mi casa me entraron nauseas y comencé a vomitar, en este momento pensé: maldito virus.

Mi madre al oírme subió corriendo al baño y me ayudó. A continuación me llevó a la habitación y me acostó:

-Te traeré una sopa de pollo con fideos, te sentará bien; ahora vuelvo.
-Gracias mamá.

Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo al pensar si hubiera una posibilidad de estar embarazada. Comenzaron a caerme lágrimas por la cara. Seguidamente apareció mi hermana y se sentó por los pies de la cama y me preguntó:

-¿Qué te pasa cariño?
-Me preocupa algo.
-¿Me lo puedes contar?- Preguntó.
-Mira, tu sabes que llevo dos días vomitando y eso y no se si estoy mala o estoy...
-¡¿EMBARAZADA?!
-Sí- Dije cabizbaja.

Mi hermana se quedo varios minutos sin hablar. Cuando pudo articular una palabra me dijo:

-¿Quieres hacerte la prueba?
-No lo se.
-Ahora vuelvo, iré a la farmacia.

Entonces mi hermana se fue y yo me quedé semiacostada, en esto mi madre viene con la sopa y me la pone sobre el escritorio y se va.
Tras una media hora o asi viene mi hermana con la prueba me la dio y seguidamente me fui al baño. Tarde unos quince minutos en hacermela. Salí sin hacer ningun tipo de movimientos en mi cara:

-Bueno. ¿y qué?
-Me ha dado.......


CONTINUARÁ. :)

jueves, 16 de julio de 2009

Capítulo VII Ante la pasión.


Domingo siete de la mañana, soy la única que madruga. Esque me encanta desayunar a solas con la única compañía de un hermoso y soleado día. Me visto a "lo rápido", voy en zapatillas hasta la cafetería. No hay mucha gente, solo están los típicos viejos tomándose su "cafecito" de las mañanas y también están los típicos hombres que beben un Whisky para olvidar sus penas. Yo voy a lo mío, me acerco hasta el mostrador y le pregunto a Sofía(La panadera) que si me da tres barritas de pan, ya se que normalmente en las cafeterías no venden pan, pero esta es especial. Sofía me entrega la bolsa y me devuelve el cambio, cuando de repente tuvimos una improvisada charla:
-Hace mucho que no te veo, ¿qué ha sido de ti?-Me comentó.
-Pues nada, la verdad esque todo me va bien por ahora, ya tengo novio...
-¡Qué dices! Cuanto me alegro por ti, estas hecha una mujercita.
-Emm...gracias me lo suelen decir.
Seguidamente se oyó un grito desagradable, venía del jefe:
-¡SOFÍA! ¡NO TE PAGO PARA QUE ESTÉS DE CHÁCHARA!
-Uhg...tengo que seguir cariño, luego nos vemos.
-Vale.
Sofía es buena chica, nada más que tiene 18 años. No se como puede compaginar sus estudios con el trabajo, la verdad que trabajar en una cafetería es la mar de desagradable, no me gustaría estar en su piel. Al llegar a casa dejó el pan sobre la mesa de la cocina, y cojo un cuchillo, saco un pan de la bolsa y cuidadosamente abro el pan. Seguidamente abro la nevera y cojo la mantequilla y la mermelada de frambuesa (mi favorita). Unto la mantequilla al pan y hago lo mismo con la mermelada, a continuación pego un GRAN mordisco...Mmm que rico por dios, esto no se come todo los días. Terminé de zampar las dos tapas de pan y me fui a la ducha, tengo que despejarme...pues eso, me duché y me volví a poner el pijama, soy una vaga. De repento oigo que la puerta del cuarto de mi hermana se abrió, cuando aparecio vi su rostro cansado, tenía resaca de anoche, (ella se fue por ahí con sus amigas) En esto soltó dos palabras:
-Buenos días.
Y se fue a la cocina sin mediar palabra. Era la primera vez que la veía tan cansada. Mientras me secaba el pelo iba pensando en lo que podía hacer esta tarde con Thomas, a lo mejor una cenita o también irnos a la playa...no sé ya veré por lo pronto espero a que él me llame. Pasadas unas horas se despertaron mis padres, ellos no estaban cansados.En esto se acercó mi madre y me dió un abrazo inesperado, de repente me dió por mirar su brazo...estaba llena de moratones, me pareció extraño a si que decidí preguntar:
-¿Y esos moratones?
-Emm...nada nada ayer se me cayeron unas cajas.
-A vale.
Fingí que me lo creía pero sabía que me mentía. Unas cajas no te pueden hacer eso, y menos de cartón. Me quedé con intriga. En esto suena mi móvil, era Thomas. Me dijo que si esta noche iba a su casa, también me dijo que sus padres se iban de cenita amorosa, a si que hoy estaremos solos, completamente solos. Tendré que probarme ropa para esta noche, quizá encuentre algo, o quizás no; pero si mi mision es fallida cogeré la ropa de mi hermana. Encontré unos vaqueros desgastados y una camisa de cuadros de color marrón. De zapatos elegí unos tacones marrones y de complementos un cinturon ancho con un broche de color ocre. Son las doce y media, supongo que Sofía tendrá dos horas de descanso, iré a la cafetería. Esta vez me puse algo mas formal y salí corriendo para allí. Me acerqué hasta el mostrador, cogí de la mano a sofía y la saqué a rastras de aquel mugriento lugar, le dije que la invitaba a mi casa a comer, al llegar le pregunté a mi madre si Sofía se podía quedar a comer, y después subimos a mi cuarto. Por agradecimiento le regalé a sofía unos zapatos y unas camisas de mi ropero, al fin y al cabo ella siempre me ha cobrado menos en los sandwiches que prepara. Mientras haciamos tiempo para ir a comer estuvimos charlando un poco sobre chicos, ropa, maquillaje, y mas chicos, me djo que estaba muy ocupada con los estudios y que no podía salir con sus amigas. Pobre chica, no tiene tiempo libre...Supongo que yo el año que viene estaré igual o peor. Como vimos que mi madre no nos llamaba, bajamos nosotras. la comida ya estaba servida, (Sopa de pescado, macarrones a la carbonara y de postre flan de huevo) y seguidamente nos sentamos todos a la mesa y comenzamos a comer. Quince minutos mas tarde, todos terminamos de comer y Sofía con prisa se despidió de nosotros y se fué a la rutina de trabajo...las tres y media, dentro de media hora las cuatro, humm que rápido se pasa el tiempo si estás en buena compañía. Estoy cansada, echaré una siesta hasta las siete, no fue mas de cuatro segundos y me quedé dormida como la chica de aquel cuento. Y pasaron las horas hasta que se hicieron las nueve y media, que era la hora a la que me venía buscar Thomas, me vestí y me peiné rápido y me despedí de todos. Al bajar me encontré a Thomas en la puerta de mi casa apoyado sobre una pared, seguidamente me besó con un saludo y me llevó hasta su casa. Cuando vi la casa me quedé con la boca abierta, era grande y espaciosa con toques árabes y étnicos pero a la vez modernos. En la terraza había una mesa con dos platos, unas velitas y un florero con dos o tres rosas frescas, a continuación Thomas agarró mi silla y la rodó para atrás y con la mano me hizo un gesto para que me sentara; mientras que él se iba a la cocina a traer la comida. Para comer había pasta a la carbonara, de bebida una cerveza sin alcohol, y de postre un helado de vainilla con sirope de chocolate. Al terminar Thomas me echó una miradita llena de indirectas, yo le miré y le sonreí pícaramente. Se levantó de la silla, me cogió de la cintura y...¡Zas! Me despierto en la cama de los padres de Thomas completamente desnuda y únicamente tapada con las sábanas, rápidamente me vestí y salí por patas de la casa. No me lo puedo creer, eran las dos de la madrugada. Pedí un taxi para irme a mi casa, cuando llegué a mi casa subí a mi cuarto y me puse el pijama y seguidamente me metí en la cama. Mañana será otro día.

lunes, 6 de julio de 2009

Capítulo VI Sí


Sábado, las cuatro de la tarde. Coraline ya se había ido de mi casa, mis padres han planeado una comida en el campo con la jefa del trabajo de mi madre. Dicen que la jefa de mi madre tiene un hijo de mi misma edad que está en mi clase. No se que pensar, pero estoy reservada para Thomas. Nos ponemos en marcha, subo a mi cuarto a cambiarme, me puse:
una camiseta marrón de manga hueca, una mini-falda vaquera y unas All-Star marrones. Me recogí el pelo con un moñito y me puse unas argollas granditas. Después de esto coloqué mi bolso en el porta-bultos y entré al coche. El camino fue muy largo pero me gusto ver el paisaje a través de la ventanilla. Al llegar ábrí el porta-bultos y cogí mi bolso, justo después llegó un coche color gris plata. Era la jefa de mi madre, cuando la puerta del copiloto se abrio, apareció...¿¡THOMAS!? pensé. Entonces me miró y me dijo:
-¡Anda! , hola Cyndy...no sabía que mi madre era la jefa de tu madre.
-Em...si, ni yo tampoco creeme. Que sorpresa la verdad.
-Siento lo de anoche-Dije apenada
-No pasa nada, lo que te hicieron no tiene nombre-Dijo
-Si tiene nombre...Humillación.
-Bueno dejemos de hablar de esto, lo que pasó pasó.
-Si...vayamos a comer.
Los dos nos dirigimos a la mesa sin mediar palabra. La comida estaba exquisita, porque comimos ensalada con queso de cabra, unas chuletitas de cerdo, y de postre una tarta de queso de fresa. Me quedé llenísima. Thomas me invitó a dar un paseo por el campo. Nos sentamos en un tronco y charlamos:
-Oye, gracias por lo de anoche, por ayudarme.
-No hay de qué.
-¿Has cortado con Lorenai?
-Si.
-Lo siento...no quería que por mi culpa esto pasara.
-No, gracias a ti he podido ver lo rastrera que era Lorenai.
-...
-Mira, yo quería pedirte una cosa- Dijo Thomas
-Quieres...
De repente apareció mi hermana y nos quitó nuestro momento de intimidad, de poder aclarar nuestras cosas de una vez:
-¿Todo bien?-Dijo Mireia
-¡Vete!
-Vale, vale...
Se iba alejando entre los campos de trigos, Thomas siguió con su pregunta sin terminar:
-¿Quieres salir conmigo?-Preguntó mientras hacia cosas con las manos.
-Si-contesté con una sonrisa en la cara.
Nos besamos bajo el rojizo atardecer. Después de besarnos propuse seguir el paseo, comenzamos a caminar entre los campos de trigo. Tras una larga caminata Thomas y yo nos acostamos sobre los trigos, me acerqué a él y le miré sus almendrados ojos, con su mano me acarició mi castaño pelo, yo solo pude sonreír, estaba muy contenta por todo lo ocurrido. apoyé mi cabeza en su pecho y pude sentir como su corazón palpitaba cada vez mas fuerte aunque el mío más. Thomas me dice que es hora de irnos, yo pienso lo mismo. Los dos nos alejamos agarrados de la mano. Al llegar nuestros padres estaban todavía tomando un "cafelito" y hablando. Mi hermana estaba con su portátil (NO SE DESPEGA DE ÉL) y Thomas y yo hacíamos como si nada aunque nuestra ansiedad por estar al lado del otro era tanta que no podíamos evitarlo. Nuestras madres nos dicen que nos vamos ya, yo no me puedo quedar aquí a si que solo tengo que obedecer. Me meto en el coche, mi padre arranca el coche y nos marchamos. Enciendo mi móvil, y enciendo el Bluetooth (siempre lo tengo encendido) De repente me envían un mensaje que dice: "Por ciero, mi numero de telefono es 687549214 con amor Thomas." Entonces guardé el numero de teléfono en mi móvil, mañana ya tengo planes pensé. Al llegar a mi casa subí a mi cuarto como de costumbre, y me puse el pijama. Mientras me meto en la cama pienso que ya es hora de madurar, tengo novio, espero llegar con él hasta la universidad. He de conocer a su familia mejor, y él la mia. Tengo que descansar...tantas emociones juntas son cansinas.

domingo, 5 de julio de 2009

Capítulo V Caída humillante.


Viernes, ocho y media de la noche. Queda una hora y media para que la fiesta empiece, será mejor que me ponga el vestido. El peinado todavía no lo tengo muy claro, estoy por dejarme mi cabellera suelta o hacerme algún recogido...creo que me dejaré el pelo suelto; quiero ir normalita. De accesorios me puse unos pendientes largos de color rosa flojo, y una pulsera de oro viejo. No es por nada pero estaba guapísima. Bajé al salón donde mi madre,mi hermana y mi padre me esperaban para ver como me quedaba lo comprado.Tras enseñárselo (que por cierto les gusto a los tres) fui al baño a maquillar un poco mi pálida cara. Me hice la raya del ojo por abajo y por arriba, me puse sombra de ojos de color blanco perlado y para los labios un tono discreto, y por último el toque final...mi rimmel negro. Después de esto me puse mis taconazos de color negro que agarraban al talón y que por delante tenía un agujerito para enseñar los dedos. Me pinté mis uñas de color negro y las uñas de los pies de un rosa perlado. Nueve y cuarto, he de llamar a Coral para que se espere abajo en la puerta de mi casa:
-Coral, sal ya de tu casa y espera en la puerta de mi casa, mi hermana nos llevará a la fiesta.
-Ok, estaré allí lo mas rápido posible.
Seguidamente cogí mi bolso(de satén) de mano que también era negro con el broche de color dorado. Cogí todo lo necesario y llamé a mi hermana para irnos ya a la fiesta. Al bajar Coraline me esperaba semi apoyada en un coche. Estaba guapísima con su mini vestido palabra de honor con escote de corazón y sus tacones rosa fosforito...la verdad esque daba el cante, pero es su estilo.De camino a la mansión Coral y yo charlábamos sobre nuestros vestidos, tacones, etc. Al llegar a la puerta había dos gorilas gigantes que nos impedían el paso si no le enseñabamos la invitación y le decíamos el nombre...supongo que la fiesta será muy muy lujosa. Nada mas entrar Lorenai YA nos estaba mandando a sentarnos en un amplio sillón aterciopelado de color blanco. Lorenai estaba agarrado de la mano con Thomas...él todavía no me había visto. Entonces Lorenai empezó a hablar:
-En primer lugar gracias por asistir a mi cumpleaños, mas tarde haremos juegos atrevidos y después Soplaré mis dieciocho velas y por último podrán disfrutar de nuestra comida. ¡A divertirse!
Después de esto todos aplaudimos al unísono, o más bien todos le hicimos la pelota. A continuación me levante y me dirigí hacia la mesa de las bebidas para coger una fanta fría. Mientras bebía Thomas hablaba con la gente del instituto, yo le miraba todo el rato, cuando de repente me miró y caminó hacia mi. En esto me saluda y me dice:
-Que guapa estás- Dijo con verguenza.
-Gracias, tu...también- Dije sonriendo.
-Creo que a Lorenai no le gustaría ver que estoy hablando contigo.
-Si...si-Si eso después hablamos.
-Si.
Me fui en busca de la reina perdida, (Coraline) no la encontré por ningún sitio asi que seguí sola. En esto Lorenai nos anuncia que es la hora de jugar a juegos atrevidos. Yo paso de jugar a si que me quedo hablando al redededor de la piscina con la gente. Estaban jugando a la botella. Por un momento oí mi nombre, cuando de repente Lorenai me empuja a la piscina...no me lo creo, mi vestido se moja mi pelo también, el maquillaje se me corre mi rabia es tanta que lloro. Cuando salgo a la superficie Coraline me da su mano y me ayuda a subir. Mientras yo corría hacia la salida Coraline discutía con Lorenai; y Thomas corre detrás mia diciendo: ¡Espera Cyndy! ¡Espera! Me paré, no tenía otra opción. Thomas se acercó a mi y me ofreció su chaqueta de piel. Yo no me pude negar, estaba congelada. Me miró fijamente, yo le miré con tristeza; el pego su nariz con la mia y me beso tan profundamente que me dejé llevar. Cuando separó sus labios de los mios me miró otra vez y me sonrió, yo empecé a llorar y me fui corriendo. Pero el fue mas rápido que yo y me cogió por la cintura y me dijo:
-Lo siento mucho por lo de mi ex-novia.
-Da igual, vete con ella. Espera, ¿que has dicho?
-Ya no es mi novia.
-Cuando la conocí ella no tenía pinta de ser así- Continuó diciendo.
-Cuando vi besarte con Lorenai empecé a llorar y me fui corriendo al autobús- Le dije.
-Lo siento mucho...-dijo apenado
-Desde que te vi me gustastes, pero no quise hacer nada y decidí salir con Lorenai.
-Estas congelada, será mejor que te lleve a tu casa.
-Si, pero he de llamr a Coraline prometí llevarla conmigo también.
Entre por la puerta trasera,agarré a Coral por el brazo y la arrastré hasta el coche. Durante el trayecto estuve hablando con Coral:
-Estas...
-¿Mojada?-Continué.
-Si eso mismo. Esa perra de Lorenai...-Dijo con rabia.
-Da igual déjalo; hoy te quedarás en mi casa, ¿vale?
-La liaremos parda-Dijo bromeando.
Al llegar Thomas dijo:
-Bueno ya hemos llegado.
-Emm...si,si.
-Esto...Coral toma mis llaves vete abriendo la puerta.
Quería estar en la intimidad.Envueltos por la luz de la luna y por las estrellas Thomas y yo nos dimos nuestro "Primer beso":
-Adiós.
-Adiós.
Me dirigí hacia la puerta con el sabor mas dulce a pesar de tener una noche amarga. Ahora que caigo, no le he devuelto la chaqueta a Thomas, su olor tan dulce y masculino hace que me sienta como si estuviera a su lado.
Será mejor que me duche, me ponga le pijama y me ponga cómoda...tengo mucho que contar a mi Super-Amiga. Mientras pienso esto sonrio...ella me hace feliz.
Fin del capítulo V

viernes, 3 de julio de 2009

Capítulo IV Una invitación amarga





Jueves, nueve y media de la mañana.Estoy en clase de historia, mientras el profesor explica,Coraline me manda notitas con dibujos del profesor haciendo cosas...dejemoslo en cosas extrañas. No me olvido de que tengo detrás mía tengo a T (digo T porque su nombre me provocan arcadas). El profesor marcó deberes para hacer en clase, cuando de repente T me pregunta:






-¿Me dejas un lápiz?



Yo hice como si no le escuchara, seguía haciendo mis ejercicios. T me volvio a preguntar lo mismo dos o tres veces, me cansé de escucharle y le dije en voz baja:






- No-me-da-la-gana.



Entonces se calló y no me volvió a decir nada más en toda la clase. Continué haciendo mis ejercicios. La clase acabó, T se me acercó a mi con la intención de preguntarme qué me pasaba, pero yo caminé lo mas rápido posible para evitar una incómoda conversación. Me dirijo al laboratorio a toda velocidad; T me persigue con sus acosadoras preguntas. Al llegar a clase reduje mi velocidad y entré caminando. El profesor nos ordenó que nos sentaramos y abriéramos el libro por la página 65,nos explicó unas cuantas fórmulas , y después cogimos los tubos y las probetas para hacer la otra parte de la clase práctica. Coral y yo parecíamos unas científicas locas; por no decir que lo éramos. Estuvimos analizando,mezclando y lo mejor de todo bromeando. Después de unos cuarenta y cinco minutos largos pero entretenidos, sonó el timbre para irnos al patio. Mientras bajaba las escaleras T se adelantó y me prohibió el paso, me cogió del brazo y me dijo:






-Te noto algo rara, ¿tiene que ver conmigo?



-No...-Mentí



-¿Seguro?



No contesté.



-¡Respóndeme!






Mi respiración se fue acelerando y noté como el nudo que tenía en mi garganta se hacia mas fuerte. Le miré con mis ahumados y verdosos ojos. Él también me miró. Su nariz se acercaba a la mía, lo notaba cada vez más, ahora sentí como sus labios rozaban con los míos...nos besamos con odio pero a la vez con pasión. Terminó de besarme y se fue, yo me quedé pasmada durante unos treinta segundos, seguidamente fui arrastrando mi espalda con la pared hasta quedarme sentada. Cuando me recuperé del todo me levanté y a continuación sonó la sirena que nos avisaba de que hay que volver a las clases. Vi como Coraline se acercaba a mi y me decía:






-¿Dónde has estado? Te he buscado por todos lados.



-Lo siento, mea culpa...






Coraline y yo volvimos al laboratorio porque teníamos otra hora. Esta vez no hicimos nada de mezclar si no que tuvimos toda la clase teórica...vaya porquería. Estuve toda la clase pensando en si alguien me habría visto besarme con T. Unos cuarenta y seis minutos más tarde, acabó la clase; por suerte no marcó ejercicios. Mientras todos recogíamos nuestras cosas la secretaria del colegio nos comunicó que la profesora de música se había puesto enferma y que no había clase, es decir hora libre. Durante la hora libre estuve hablando con Coral. En esto Lorenai empieza a repartir como unas especie de invitaciones de cumpleaños. A Coral y a mí tambien nos la da, justo después me dice Coral:






- Yo iré a la fiesta...



-Pues yo paso.



-Oh ¡Vamos! Estarás conmigo...



-No voy a ir.



-Por favor...-Me rogó



Al final me covenció, poco a poco me empezó a gustar la idea de comprarme un vestidito unos tacones y pintarme. Por fín acabó la clase y nos pudimos ir cada uno a nuestars casas. Mientras saliamos hacia el autobús,Coral y yo estuvimos planeando para esta tarde. Quedaremos a las cinco y media en el centro comercial. Subí al autobús y me despedí de Coraline. Me senté en mi sitio de siempre y estuve pensando en la fiesta de mañana. Al llegar a mi casa subí al cuarto de mi hermana. Tuvimos una pequeña charla:






-Olle Mireia, esta tarde voy al centro comercial porque mañana tengo una fiesta de cumpleaños de Lorenai.



-¿Lorenai? La novia de Thomas...



-Si, si. Iré con Coraline estaré con la gente de clase y después volveré a casa.



-Iré a comprarme un vestido de fiesta y unos tacones. ¿Nos llevarías al centro comercial?






-Claro.



-Gracias.






Después de esta charla llamé a Coraline para decirle que mi hermana nos lleva al centro comercial. Las cinco en punto. He de pedirle a mi madre que me dé dinero (y bastante) para comprarme lo que sea. Bajé con rapidez y tuve otra charla con mi madre:






-Mamá, ¿me das dinero para comprarme un vestido y unos tacones? es para mañana que tengo una fiesta de cumpleaños.



-¿Cuanto necesitas?



-No se...



-Toma doscientos euros.



Me quedé sorprendida por un momento.



-Pero mamá, eso es mucho dinero.



-Por una vez que tengo un buen sueldo...-Dijo sonriendo.



-Te quiero.






Terminamos de hablar y llamé a mi hermana para llevarnos al C.C. Nada más llegar Coral y yo entramos en una tienda más o menos lujosilla. Había todo tipo de marcas: Versace,D&G, Louis Vuitton etc. Yo opté por un vestido de color Rosa con vuelitos y un cinturón ancho negro con unos tacones negros. Quería estar guapa. Coral se compro un vestido negro palabra de honor. con unos tacones color rosa fosforito. Al terminas las compras mi hermana llevó a Coraline a su casa y nosotras nos fuimos a la nuestra. subí con las bolsas a mi cuarto y me probé lo comprado...¡Me quedaba genial! Bueno, he tenido un día cargado. He de descansar. Hasta mañana fiesta... !



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miércoles, 1 de julio de 2009

Capítulo III Desilusión para mí,romance para él


Miércoles, ocho de la mañana. Me encuentro en el instituto, bostezando y soñando despierta. La sirena interrumpio mi dulce sueño, e hizo que me dirigiera hacia la clase de inglés. Entré con gran pereza y me senté en mi sitio. La profesora nos dijo que iba a poner una película... ¡Am genial una birria de película! De esas que son en blanco y negro y que definitivamente me acabo durmiendo. Esta vez no me dormí, esta vez me puse a hacer garabatos sin importancia en la pagina trasera de mi agenda. Gracias a dios ha terminado la clase, y esta vez nos dirigimos al gimnasio, logicamente a hacer gimansia. Todas nos metimos en el vestuario y nos cambiamos. Fuimos al patio, allí nos encontramos al profesor con un balon y unos cuantos aros (como unos cien o doscientos). No se que pretendía pero sea cual sea su idea, no me iba a gustar nada. Pues nos hizo hacer un circuito muy largo que era saltar por dentro de los aros y hacer cosas con la pelota...Vamos un rollo. Terminamos todos sudando, en esto se acerca Thomas y me dice:
-¿Cansada?- Me dijo entre risas.
-Sí la verdad-Dije.
-Anda, vamos a cambiarnos-Me dijo.
-Si...no quiero estar con esta ropa.
Los dos nos separamos y nos fuimos a nuestros respectivos vestuarios. Mientras nos dirigiamos a los vestuarios, nos miramos, pero nos dimos cuenta y giramos la cabeza. Me hubiese gustado que nuestras miradas se quedaran clavadas durante horas...dejé mis pensamientos atrás y me cambié, cogí mis cosas y me marché a clase de plástica...mi asignatura favorita, porque allí puedo expresar mis sentimientos; o mas bien como me siento en ese momento. De camino hacia el aula estuve hablando con Coral :
-¿Cómo estas?-Pregunté con preocupación.
-Bueno... al final no se van a separar-Dijo con timidez.
-Me alegro mucho por ti, no soportaba verte triste.
-Oye te he visto mirar con ojitos tiernos al chico nuevo.No me dirás que...
-Para empezar se llama Thomas, y si, me gusta mucho.
-¡Uuuuuuuuu!- Bromeó.
-!Cyndy está por Thomas! !Cyndy esta por...
Le tapé la boca y dije:
-¿Te quieres callar? No quiero que nadie lo sepa, anda...entremos en clase.
Entramos en clase mientras cuchicheábamos lo de Thomas y yo. Nos sentamos de dos en dos, por supuesto yo con Coral. Pasaron 45 minutos y la clase acabó, sonó el timbre de la hora del recreo. Yo saqué mi manzana del bolso y bajé las escaleras hasta el recreo. Hacia un solajero increíble. Durante el patio estuve hablando con Coral sobre la música que nos gusta.pasado un buen rato volvimos a la clase de plástica a coger nuestros bolsos, y despues dirigirnos hacia el aula de música. Noventa minutos más tarde (45 min. de musica y 45 min. de historia) todos nos íbamos a nuestras casas. Yo me quedé hablando con Coral, cuando de repente veo a Thomas besándose con Lorenai. Mientras oía una vocecita de fondo de Coraline mis ojos se iban llenando de lágrimas. Eché a llorar, salí corriendo al autobús. Coraline me gritaba:
-¡EH, ESPERA! ¿Qué te pasa?
Yo no contesté, pues me sentía absurda. Busqué el último asiento, quería evitar las típicas preguntas : ¿Qué te pasa? o ¿Por qué lloras? No tenía ganas de contestar a nadie. Durante el trayecto estuve llorando discretamente, me puse mis gafas de sol. El autobús paro justo delante de mi casa, bajé sin decir ni "Mu". Saqué la llave y abrí la puerta, al cerrarla di un portazo y me fui corriendo a mi cuarto. No quería saber nada de NADIE. Me acosté sobre mi cama y me tapé con mi manta; en esto toca mi hermana la puerta:
-Cyndy, ¿estás bien?
-¡VETE!-Grité mientras lloriqueaba
-Déjame entrar, solo quiero saber lo que te pasa.
-¡NO!
-Porfavor...
Al final le abrí la puerta, se sentó en mi cama y me preguntó:
-¿Qué te pasa pequeña?, ¿por qué estas así?
-Una historia larga de contar...
-Tengo toda la tarde.
- Hay un chico nuevo en mi clase,me gusta mucho; no paro de pensar en él. Pues hoy en la salida me lo encuentro besando a Lorenai.
-No te preocupes mi reina. Son cosas que pasan.
-Si pero esque... yo confié en él, ayer lo invité a tomar algo en el Rock's Five y parecía como si no tuviera ninguna novia, parecía a gusto sin ninguna preocupación.
-Quizá con el tiempo se dará cuenta de que Lorenai no es su tipo. Mi reina tu eres guapisima eres una de las mas guapas de la familia; si tu chico ideal es Thomas, no te preocupes ya estarás con él.
-Por cierto, ¿quieres que te traiga algo de comer?
-Si no es molestia...
-Oh vamos... te prepararé una de mis especialidades de la casa.
-No tardaré mucho-Me dijo
-Gracias-Dije
-No hay de qué.
Entonces abrió la puerta y se fue. Idiota que soy...pensé, ¿cómo voy a enamorarme de él? Después de unos quince minutos aproximadamente, volvió mi hermana, pero esta vez con una bandeja llena de crepes y con una tarrina de helado de dulce de leche. Me da la bandeja y me dice:
-Para que tengas al menos una tarde dulce...-Me sonrió
-Gracias, yo...
-No me des las gracias, tu solo disfruta. ¡Ah, por cierto! Te llamó Coraline, le dije que la llamarias después, ¿vale? No te olvides.
-Vale.
Por fín me quedé sola y pude disfrutar de mi deliciosos crepes con helado. Mi tristeza era tal, que me los comí todos. Cuando acabé de comer, puse el plato en mi escritorio y seguidamente llamé a Coraline. Me pregunto que qué me pasaba; le conté todo pero resumido, no quería que sus padres se arruinaran por culpa de mis problemas. Después de esta charla, Coral me invitó al centro comercial, si quería olvidarme de todo esto, tenía que ser de cualquier forma...la verdad que le agradezco mucho lo que esta haciendo Coraline por mi. Fui al ropero y rebusqué entre la ropa, me decidí por un vestido larguito de color naranja calabaza. Me solté el pelo y me lleve mi paraguas por si acaso. En la puerta me esperaba Coraline sentada en el pequeño escalón, de un brinco se puso de pie y me pregunta:
-¿Vamos?
-Por supuesto.
Las dos nos alejamos. Mientras caminábamos le pregunté a Coraline:
-¿A dónde vamos? El centro comercial está por alli...
-Ya lo sé, nos vamos a la playa a ver el atardecer y a sacar unas cuantas fotos con mi nueva cámara de 10,2 Megapíxeles.
- Anda vamos antes de que me arrepienta.
Al llegar, bajamos a la arena y me quité mis sandalias. Aquello era tan precioso...me senté sobre una roca que estaba un poco para dentro del mar. Me daba igual mojarme el vestido. Por un momento me quedé pensativa, de repente oí una voz. Era la de Coraline que me decía: ¡QUEDATE ASÍ,NO TE MUEVAS! Toma mi paraguas, te pega con tu ropa y quedara genial con el paisaje de fondo. Coral sacó su cámara, el flash me cegó por un instante; pero la foto quedó genial. Después de una larga sesión de fotos, ella sacó de su mini-nevera dos batidos de frambuesa con mora, estaban riquísimos. Pasé una tarde genial. A la vuelta Coral y yo nos despedimos con un abrazo y un beso. Mientras ella se alejaba yo abría la puerta con serenidad y con un gran alivio. Tras la puerta me encontre a mi madre merendando con sus amigas del trabajo (otra vez). No paraban de cuchichear de cosas...la verdad esque no me interesaban. Saludé y subí a mi cuarto a cambiarme de ropa. Ya eran como las diez, tenía sueño. Creo que he de irme a dormir...necesito aclarar mis ideas...
Fin del capítulo III